10 Consejos Muy Útiles Que Protegerán A Tus Hijos Ante Una Situación Peligrosa

Antes de darles independencia a tus hijos debes enseñarles las reglas básicas de seguridad para poder enfrentar cualquier situación fuera de lo común o peligrosa.

Puedes mostrarles estas ilustraciones y hablarles sobre todas las situaciones potencialmente peligrosas.

 

Ocultar su nombre y apellido

No escribas el nombre y apellido de tu hijo en sus cosas, no cuelgues llaveros con su nombre en su mochila y tampoco escribas su nombre en su lonchera. De lo contrario un extraño podrá saber cómo se llama tu hijo y usará su nombre para ganarse su confianza e incluso manipularlo.

Lo mejor es escribir tu propio número de teléfono, en caso de que el objeto se pierda.

 

Huir de los autos en dirección contraria

Además de enseñarle a tus hijos a no subirse en los autos de personas desconocidas, haz que además aprenda a correr rápidamente hacia el lado contrario de un auto si es que lo está siguiendo y la persona adentro quiere llamar su atención.

Esto lo ayudará a ganar tiempo y a buscar ayuda.

 

Cear una contraseña familiar

Si un extraño invita a tu hijo a ir donde lo esperan sus padres, que tu niño le pida decir los nombres de sus padres y una contraseña. Crea con tu hijo un código especial para los casos de emergencia, si de pronto le pides a algún conocido tuyo recogerlo en el kínder o la escuela. La contraseña debe ser inesperada e imposible de adivinar al azar, por ejemplo, “naranja peluda”.

 

Instala aplicaciones rastreadoras 

Gracias al GPS, la aplicación muestras las coordenada de tu hijo y el nivel de la carga de su móvil.

 

Llevar un reloj con botón de alarma

Los dispositivos con botón de alarma pueden ser relojes, llaveros, pulseras o dijes. A Través de una aplicación especial, los padres pueden rastrear la ubicación de su hijo siempre, y si él presiona el botón de emergencia, los padres o los servicios de emergencia reciben la señal.

 

Gritar: “¡No lo conozco!

Dile a tus hijos que si un extraño lo sujeta, puede y debe “portarse mal”, morder, patear, rasguñarlo y llamar la atención de los demás cueste lo que cueste, incluso si le da mucho miedo. Debe gritar fuertemente: “¡No lo conozco! ¡Me quiere llevar con él!”.

 

Cortar la conversación y guardar distancia

El niño debe saber que los extraños no solo pueden engañar a los niños, sino también a los adultos, por lo tanto, es importante retirarse rápidamente a un lugar seguro 5-7 segundos después de que la conversación inicie. Los niños deben guardar una distancia de 2-2,5 metros de la persona desconocida, si se acerca, deben dar un paso hacia atrás. Ensaya con tu hijo esta situación, muéstrale la distancia de 2 metros y adviértele que durante la conversación siempre debe guardarla.

 

No entrar al ascensor con extraños

Enséñale a tu hijo a esperar el elevador con la espalda hacia la pared para poder ver a todo aquel que se le acerque. Si es un desconocido o alguien a quien tu hijo no conoce muy bien, que invente cualquier excusa para no entrar al elevador con él, fingir que algo se le ha olvidado o acercarse al buzón.

Si alguien lo invita a entrar, la mejor opción es contestarle que sus padres solo el permiten subirse a un ascensor solo o con los vecinos. Si el extraño intenta meter a tu hijos adentro o taparle la boca, debe pelear, gritar o morderlo.

 

No decir que los padres no están en casa

Si a la pregunta “¿Quién es?” no contesta nadie, no debe abrir la puerta ni siquiera un poquito para ver quién es. Tampoco debe decir que sus padres no están en casa, incluso si el extraño se presenta como su amigo o un empleado de servicios de mantenimiento. Si insiste mucho y quiere entrar a la casa como sea, debe llamar urgentemente a sus padre o a los vecinos.

 

No reunirse en persona con sus conocidos por Internet

Adviértele a tu hijo que en el mundo moderno los criminales pueden encontrar a su víctimas a través de internet y no siempre “Juanito” es un niño de 10 años. Una conversación inofensiva puede llevar una persona peligrosa. Explícale que no debe decirles a las personas desconocidas, incluso a los niños, su número de teléfono, dirección, apellido, enviarles fotos ni comentar cuándo y dónde le gusta pasear. Mucho menor hay que aceptar invitaciones a pasear de personas que no conoce.